Debido a que seguimos con nieve en la puerta de casa y nos apetece jugar y experimentar con ella os muestro otro experimento simple y muy divertido que podemos hacer en casa.

Esta actividad la podemos realizar también en verano, utilizando unos cubitos de hielo.

En esta ocasión aprenderemos o repasaremos los colores, es una forma entretenida de jugar con los más pequeños y no tan pequeños!

Materiales:

Nieve

Mínimo 3 recipientes pequeños, podemos utilizar un cuarto para nieve sin colorear

Colorantes alimentarios, rojo, azul y amarillo

Una cucharita o cualquier elemento que nos sirva para remover

Comenzamos, rellenado los recipientes de nieve y los llevamos dentro de casa.

Antes de comenzar con los colores preguntaremos a los niños acerca de qué sucederá si añadimos algunas gotas de colorante a la nieve blanca. ¿Qué pasará?  ¿Se teñirá toda o habrá que ayudarle?

Escribimos lo que creemos que sucederá en un papel o bien descargaros la ficha que está al final del post.

Y ahora sí, echamos unas gotas de cada colorante en cada recipiente

Vemos que sucede, si esperamos al poco tiempo el colorante irá pintando toda la nieve. También podemos removerlo, y mezclar nosotros mismos el color.

Éste es el resultado de los colores mezclados con la nieve.

Ya tenemos los 3 colores primarios, papel y lápiz nuevamente para escribir lo que creemos que pasará al mezclar los colores.

A continuación nos divertimos mezclando la nieve de colores y descubriendo lo que sucede.

Después de mezclar los colores, experimentamos agregando más nieve blanca a los colores para ver si los hace más claros o más oscuros y registramos los hallazgos.

Qué podían hacer ahora con esa nieve multicolor? Hacer un arcoíris en la nieve de la calle, lanzarlos y ver como daba algo de color al suelo blanco cubierto por la nieve. De ahí salieron estas coloridas fotos.

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